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"Principios en la Consejería"

 

 

Text Box: “Escucha el consejo, y recibe la corrección, para que seas sabio en tu vejez.”  Proverbios 19:20.
“Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman.” Proverbios 15:22.

 

 

 

Por el Pastor
JULIO BARQUERO


 

Iglesia Cristiana de la Ciudad, Costa Rica.  Teléfono (506)252-4260.

Correo electrónico: revjulio7@Hotmail.com, por favor comuníquese con nosotros.

 

 

Introducción: Nunca antes en la historia de la obra de Dios...

 

Objetivos del seminario: Es mi meta ...

 

I-                LOS TRES PASOS BÁSICOS DE LA CONSEJERÍA.

Tres pasos básicos deben seguirse en la consejería ó en una sesión de la misma, estos son: Escuchar, Aconsejar y Remitir; recordemos que nuestro modelo de consejero es Dios, Isaías 25 verso 1 registra:

“Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus CONSEJOS antiguos son verdad y firmeza.” (Las mayúsculas son añadidas), así que El consejero de los consejeros es El Señor, veamos en que consiste cada uno de estos pasos básicos.

A-    ESCUCHAR.

1.       Actúe pronto: Cuando alguien le pida ayuda ó usted detecta un problema en alguna de las personas a su cargo, trate de atender el caso lo más pronto posible, es importante saber que entre más tiempo transcurre, el problema se va agravando y después sale más caro “el caldo que los frijoles”. El caso de Elí con sus hijos por ejemplo.

2.     Escuche bien: Antes de emitir su opinión, esté seguro(a) que ha entendido bien el problema, no tema en hacer preguntas en el momento en que se esté narrando el asunto;  Tome suficiente tiempo escuchando a la persona, repita a la persona lo que usted ha entendido y va captando, así tendrá seguridad que el problema es como usted cree.  Si usted detecta bien el problema, será  más sencillo encontrar la solución.  Está comprobado que el 70% del trabajo de consejería es escuchar a la persona, sino un consejero(a) no escucha, debe pedirle a Dios el DON DE ESCUCHAR.

3.     Muestre empatía: Empatía es lo contrario de la apatía, la empatía es la capacidad de colocarse en el lugar de la otra persona, cuando usted esté escuchando el problema procure sentir como la está sintiendo, para poder entenderla.  Mostrar empatía significa mostrar a la persona, con sus palabras y gestos que usted le entiende a la perfección lo que está viviendo, esto desarrollará mucha confianza en esa persona que aconsejas.

4.     No emita opinión apresurada: Proverbios 18:17 reza: “Justo parece aquel que aboga por su causa, pero viene su adversario y le descubre”.  Si es un problema entre amigos ó esposos, no emita opinión, hasta que haya hablado con las dos partes, debemos escuchar las dos partes en estos casos y aquí radica, muchas veces, el fracaso en el consejero(a), porque muy a menudo se oye: “Es que el hermano que le aconsejó solo oyó la versión de ella”. Otra vez no emita su opinión sin escuchar las partes involucradas.

5.     Guarde silencio: Antes de brindarse a otros como consejero(a), debemos estar seguros de que se ha hecho un propósito delante de Dios, de no decir a otros, lo que se nos confía.  Lamentablemente está situación es la que ha traído desprestigio a más de un hermano(a) y tal vez por un poco de imprudencia, la credibilidad del consejero(a) radica en su confidencialidad hacía los demás.

6.     Encuentre la causa: Al escuchar, usted debe encontrar la causa del problema.  El meollo del problema espiritual debe salir a frote al escuchar con atención y usted debe estar atento cuando salga para tomarlo del pelo y reventarlo fuera de la vida de aquella persona, recordemos que la causa de muchos problemas está en el PECADO.  Usted y yo debemos de identificar y señalar ese pecado.  Aquí radica el éxito del consejero cristiano, cuando el Espíritu Santo redarguye de pecado a la persona y ésta se arrepiente.  Ya debe darse por enterado(a) que si usted no tiene el DON DE ESCUCHAR no esta apto para ésta la labor tan importante y si tiene deseo de servir al Señor en esta área pídale a Dios que le ayude a ESCUCHAR a los demás, así como usted quiere ser ESCUCHADO.

 

B-     ACONSEJAR.

1.       Evite decidir por la gente: Mucha gente intentará que usted tome la decisión que ellos deben tomar.  Debemos evitar caer en esa trampa, pues si las cosas no salen perfectas esa misma persona regresará a reclamarle.  El trabajo del consejero(a) consiste en señalar los distintos caminos que las personas pueden tomar, es mejor que enseñe a pescar, antes de dar pescado.  Cuidado con esto ya que la consejería es un arma de doble filo cuando no se hace con sabiduría.

2.     Dé la Palabra de Dios como respuesta: Nunca dé su opinión personal, al menos debe evitarlo.  Cuando un consejero(a) empieza a usar el “YO” como respuesta comete un error ya que la otra persona lo tendrá a él ó ella como centro y el centro es JESUS, el Salmo 107:20 dice: “Envió su palabra y los sanó, y los libró de su ruina.”

3.     Evite curar con liviandad: Si la base del problema es el pecado, hay que hacerlo notar con amor, nunca debemos de encubrir el pecado a nadie, pero debemos de AYUDAR CON AMOR, el libro de los Proverbios 28:13 señala: “El que encubre su pecado no prosperará, mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.” El o el Consejera es una MULETA y no una CÁSCARA DE BANANO para aquellas personas que les buscan.

4.     Deje el misticismo, lo misterioso: Evite dar una imagen de superespiritualidad ó sabelotodo. Lamentablemente existen muchos y muchas que Dios les ha dado lindos dones pero ellos han querido manipular, imponer y hasta dirigir las vidas de aquellos que le buscan para la consejería y también algunos han caído en asuntos legalistas y místicos para aconsejar, debemos tener cuidado para tener respuestas prácticas a las personas que nos buscan.

5.     No sé ofrezca para aconsejar: Cuando  nos damos cuenta de lo delicado que es aconsejar, no nos andamos ofreciendo para esta labor y herramienta para el trabajo de la iglesia, es mejor que el pastor delegue a una hermana para las hermanas ó a un hermano para los hermanos para esta función y que estas personas sean capacitadas para tal fin, nuestros pasados decían que es mejor “ser deseado, que sobrado”.  La experiencia en el ministerio pastoral, ha sido que hermanos, sin dárseles esa función, se han puesto a hacerlo y hemos andado en APAGA FUEGOS, evitemos malos momentos por hacer algo que nadie nos mando a que lo hiciéramos.

 

C-     REMITIR.

1.       Reconozca sus limites: Si el problema que le han planteado, rebasa su capacidad, reconozca sus limites y envíe a la persona con su inmediato superior, líder, supervisor ó pastor, eso no le quitará autoridad a usted, dará un mensaje claro que usted está bajo sujeción, cuando Jetro dió su consejo a Moisés le dijo: “...y todo asunto grave lo traerán a ti...” Exodo 18:22 el trabajo de consejería se hace en conjunto con autoridades y bajo supervisión, entonces debemos de reconocer nuestros limites. Todo buen consejero(a) debe rendir cuentas de su labor a sus autoridades.

2.     No sé ofusque cuando no tenga la respuesta a mano: El dar una respuesta prematura ó sin documentación puede provocar todo un fastidio, es más sabio decir “ahora no le puedo dar una respuesta, pero voy a orar y preguntar sobre este tema”, por ejemplo ¿Debe un cristiano usar medicina alternativa?.  En todo asunto lo mejor es documentarnos y no dar respuestas simplistas.

    

II-            CASOS FRECUENTES CUANDO ACONSEJAMOS.

A continuación hacemos una breve mención de algunos casos frecuentes que nos encontraremos en las sesiones de consejería y como tratarlos, los dividiremos en dos los problemas internos y externos.

 

A-    PROBLEMAS INTERNOS: Nos referimos a asuntos de sanidad interior que las personas necesitan sanar, son aquellas cosas que nos afean y que algunos no saben como tratar con ellas para vencer, analicemos algunas de ellas:

1.  La persona no es salva: El PROBLEMA es que mucha gente en las mismas iglesias evangélicas, asisten sin haber tenido un encuentro verdadero y personal con Dios, esto lo notará por su inseguridad en su salvación, entonces podemos ver que solo los de afuera  tienen necesidad de salvación, sino que muchos de los nos acompañan en los asientos del templo.  La SOLUCIÓN, antes de empezar a aconsejar a alguien usted debe asegurarse  de que esta persona haya tenido  un encuentro con Dios, y su no, llevarla a recibir a Cristo como su Señor y Salvador personal, presentando el plan de salvación.  (En la clase se recomienda como).

2. Rebeldía: La rebeldía es HACER algo que no me han mandado a hacer, la desobediencia es NO HACER algo que me dijeron que hiciera, generalmente la rebeldía se manifiesta cuando la persona ya no esta motivada a trabajar, pues no le gusta que le den ordenes ó comisionen en algo, la persona en rebeldía no se siente bien en ese grupo y no acepta al líder.  La SOLUCIÓN confrontarlo a la luz de I Samuel 15:22-23, mostrándole todo lo que ha provoca esa actitud malsana y lo que puede provocar si se continúa.

3. Una baja auto estima: El problema con una persona con baja auto estima es que se siente menos que los demás, se ve fea, pobre, no sirve para nada, se siente inútil, etc.  La solución es hacerle ver cuanto vale ella para Cristo, pues dio Su vida por su salvación, es bueno también recordar como nos llama Dios y los calificativos que El nos pone (real sacerdocio, nación santa, especial tesoro, etc.)  Lamentablemente las mujeres son muy dadas a esto después de una separación, se despreocupan de su apariencia y algunas se inclinan por la bancarrota.  Esto es una de las labores de todo consejero(a), levantar el auto estima de los demás.

4. Rencor ó Amarguras: La persona no puede perdonar a alguna persona y todos sus problemas se centran en el rencor hacia ella, recordemos que una persona rencorosa dice: “te perdono pero ya moriste para mi”, esto significa un problema en el alma.  Es un problema muy común que las personas no perdonemos.  En un problema así hay que usar el “bisturí” de inmediato, más si conocemos las partes involucradas.  La solución radica en hacerle ver lo siguiente:

A.    Eso le está limitando de recibir bendiciones de Dios, Heb. 12:15, esto “estorba” y también contamina a otros, volviendo más difícil la situación.

B.     No está dañando a la otra persona, sino a usted mismo.  Debemos de saber que si alguien odia a otra persona, el que odia se vuelve esclavo de aquel a quien odia.

C.     Debe decidir perdonar a quien ó quienes le han ofendido, el perdonar es una decisión.  El perdón es ejercicio de la voluntad, Efesios 4:32; II Cor. 2:10, 11.

D.    Debe, esa persona, confesar a Dios su pecado y pida perdón (el rencor es pecado), I Juan 1:9; Sal. 32:5.

E.     Debe pedir perdón a la otra persona, si el rencor ha sido evidente, Mt. 5:23.

F.     Es importante hacerle ver que debe bendecir a la otra persona, esto es un ejercicio del perdón, Lucas 6:27, 28.

G.     Debe mirar a esa persona con los ojos de la fe, Dios hará los cambios, Heb. 11:1; I Corintios 13:7.

 

5.     La culpa: El problema es que esa persona siente que hay un pecado que no ha sido perdonado por el Señor, ella siente aún la culpa por ese pecado, Romanos 6:23.  La solución esta:

A.    Enseñarle que hay diferencia entre la culpa y el sentimiento de culpa.  Culpa es lo que sentimos por lo que está escrito en los libros de Dios y el sentimiento de culpa es el efecto  en el alma de la persona.  Puede haber culpa real y ficticia.  La culpa real es la que siente cuando el pecado no ha sido confesado y perdonado por Dios.  La culpa ficticia es la que se siente cuando no quiere reconocer el perdón de Dios.

B.     Ayudarle a descubrir el origen de la culpa.

C.     Ayudarle a llevar el problema a Dios y aquí que la persona pida perdón si es culpable de algo.

D.    Ayudarle a que arregle la situación con la otra persona haciendo confesión, pidiendo perdón y haciendo un plan de restauración. Si debe algo debe pagarlo.

 

6.     El temor: La persona se siente atemorizada por amenazas, por cosas espirituales contrarias, etc.  Le cuesta dormir, no sale a la calle tranquila y vive una pesadilla constante, la posible solución para una persona en temor es explicarle:

A.    El temor es un pecado, porque contradice la paz que Dios tiene para cada uno de sus hijos y se manifiesta como: Timidez, II Tim. 1:7; Inferioridad, Job 13:2; Superstición, Marcos 6:14-16; Depresión, Jonás 4:8; Soledad y timidez social, altivez, Proverbios 16:18; Indecisión, Santiago 1:5, 8; Cobardía, Marcos 8:34-36.

B.     El temor es lo opuesto del amor, El amor: todo lo cree, confía, da y piensa en el bien, en cambio el temor sospecha de todo, piensa en sí mismo y guía a la maldad.

C.     El temor es un espíritu, se debe reprender y pedir al Señor un bautismo de amor, leer II Timoteo 1:7; I Juan 4:18.

 

B-    PROBLEMAS PERSONALES EXTERNOS: Estos tipos de problemas son los que se ven por fuera en sus relaciones interpersonales con los demás y se exteriorizan por sus actitudes, analicemos algunos más comunes en la consejería.

 

1.       Pleitos y enemistades: La persona se ha dado cuenta de que tiene problemas con vecinos y familiares, esto como consecuencia ha provocado enemigos.  La solución es que la persona que le pidió ayuda a usted es la tiene que procurar terminar con esos problemas de enemistades, reconociendo su culpabilidad, pidiendo perdón y poniendo de su parte para no causar más problemas.  Para que haya  un problema se necesitan dos partes.  Si a pesar de que la persona está actuando como Jesús lo ordenó, sigue el problema, deberá entonces considerarse como un ataque a su vida espiritual.  Debemos pedir entonces fortaleza del Señor para soportarlo.  En cuanto a esto Mateo 18: 15-17 es claro en señalar sobre las relaciones; Filipenses 2: 3-4 nos invita a vivir en humildad, cada cristiano tiene que dejar los pleitos con su propio esfuerzo, Colosenses 3:8-10.

 

2.     Ira: El problema es que la persona es llena de ira y no logra controlarla.  Hay momentos en que explota en arranques descontrolados de ira y hiere a los que están a su alrededor.  ¿Cuál es la solución?  Explíquela a esa persona que:

A.    Debe ser tardo para la ira. Santiago 1:19-20; Eclesiastés 7:9.

B.     Debe desechar la ira como un camino a seguir, Salmos 37:7-8.

C.     Si es fácil de airarse, debe de evitar el pecado.  Es posible airarse sin pecado. Efesios 6:26 dice “Airaos pero no pequéis” es algo así como “Airaos pero no peguéis”.  La ira desata una fuerza muy grande en nuestro interior y debemos aprender a controlarla y emplear esa fuerza en cosas útiles, por ejemplo: Si su esposo la ha hecho encolerizar, barra toda la casa con esa energía y verá que buenos resultados obtiene.

D.    No debe tardar enojado(a), que no se ponga el sol sobre su enojo, quiere decir que no dure todo el día, Efesios 4:27.

E.     No debe tomar ninguna decisión, ni acción cuando esté enojado, Isaías 30:15.

                              

3.     Problemas matrimoniales: En cuanto a estos problemas debemos de tener mucho tacto, en mi experiencia me he visto involucrado con ciertos malentendidos, ya que una parte me hablaba desastres y mostraba un cuadro inrestaurable y aquí radicaba mi opinión cometiendo un grave error, podemos sacar del libro, “His Needs, Her Needs” que traducido es “Las necesidades de El y las necesidades de Ella”, una lista de las necesidades básicas del hombre y la mujer dentro del matrimonio.  Si las cosas no están marchando bien en el hogar, basta con observar si la persona está satisfaciendo las necesidades del cónyuge, echemos una ojeada a esta lista:

 

1.       NECESIDADES DEL HOMBRE EN EL MATRIMONIO:

1.       Satisfacción Sexual: Si el hombre no está satisfecho sexualmente y es más se siente coaccionado por ella, tendrá respuestas ásperas para ella, cuando una mujer rechaza el acercamiento de su esposo para mantener relaciones sexuales, ella le está diciendo: “Ve afuera y té sacias”.

2.     Compañera de recreación: A él le gusta que ella comparta las cosas que le agradan, que disfruten juntos los mismos pasatiempos.

3.     Una esposa atractiva: Él desea tener una esposa atractiva, ella en la medida de lo posible debe llenar está necesidad en él.  El descuido en el arreglo personal deteriorará las relaciones matrimoniales y ese descuido no es solo de parte de la esposa, sino también del esposo.

4.     Apoyo doméstico: Él deseará tener en su hogar un refugio de las tensiones externas, si ella no propicia esto, él se sentirá estimulado a huir del hogar, hoy tenemos este mal, los sociólogos están diciendo que un porcentaje alto de las mujeres que se casan no saben cocinar, saben arreglar la sala y no el cuarto, saben mucho de tecnología, pero muy poco de sacrificio, ya que esperan que las máquinas les hagan su oficio.

5.     Admiración: Lo sea ó no el hombre desea ser admirado por su esposa, ella debe resaltar sus cualidades en lugar de sus defectos.

6.     Apoyo en la educación de sus hijos: Tanto el padre como la madre deben de ponerse de acuerdo en la educación y crianza de sus hijos y él desea que su esposa le ayude a esto.  Proverbios 6:20 y 23, nos enseña este convenio.

 

2.     NECESIDADES DE LA MUJER EN EL MATRIMONIO:

1.       Afecto: Más que una necesidad puramente sexual, ella necesita sentir afecto, el cariño de su esposo.  Muchas mujeres se ven más motivadas a tener relaciones sexuales por recibir afecto que por satisfacción sexual.

2.     Conversación ó comunicación: Ella necesita conversar con su esposo, no solamente ser escuchada sino escuchar lo que él tiene que decir.  En este punto él deberá hacer un esfuerzo por mantener viva la comunicación entre ambos, pues las mujeres son más dadas a la conversación que los hombres.

3.     Honestidad y sinceridad: La mujer siente horror a sentirse engañada y traicionada.  El varón debe tener una conducta honesta y sincera, sin lugar a dudas, para que su relación pueda ser estable.

4.     Apoyo financiero: Ella tiene sus propias necesidades y debe sentirse apoyada económicamente.  Si ella no goza de cierta independencia financiera tenderá a desesperarse en esa relación.  En caso de escasez, ella debe estar informada de las finanzas para su tranquilidad.

5.     Compromiso familiar: Las esposas desean sentir que el hombre está comprometido con el hogar que le importa y que lo valora en gran manera.  Esto no debe ser afirmado con palabras simplemente, sino con actitudes que lo demuestren.  Dedicar un tiempo periódicamente para compartir con la familia ayudará a demostrar el compromiso familiar.

6.     Tiempo exclusivo: Algo que desea la esposa es tiempo exclusivo, el salir juntos y solos le hace bien a cualquier pareja, hay que buscar el tiempo, los recursos y la manera para salir juntos para recreación de la pareja.

 

La manera de actuar al atender un matrimonio es, escuche las dos partes antes de dar un consejo.  Sí una de las dos partes no quiere ayuda, trabaje tratando de propiciar cambios en la persona que pidió ayuda para que al ver el cambio, el otro, pueda sentirse motivado a recibir el consejo.

 

4.     Lo que confesamos con la boca: Una de los problemas externos de nosotros los seres humanos radica en lo que confesamos y en este seminario me atrevo a señalar que en un 95 % de nuestros problemas radican en este mal tan arraigado en nosotros.  ¿Qué dice la Biblia sobre lo que confesamos, cuánto tiene que ver nuestras palabras con los problemas que aquejan a las personas? Le reto a estudiar sobre el tema, que lejos de seguirle el juego a la Nueva Era con el asunto del positivismo, es una realidad no solo humana, sino señalada en la Escritura.  Con nuestras palabras podemos llegar a lo siguiente:

a-     Nos enlazamos ó atamos solos, Pr. 6:2a, VDHH dice: “tú solo te pones la trampa: quedas atrapado en tus propias palabras.”

b-    Quedamos presos, Pr. 6:2b, VRV dice: “...y haz quedado preso en los dichos de tus labios.”

c-     Muerte y vida existe en la lengua, Pr. 18:20, 21.

d-    Daremos cuenta de lo que hablamos, Mt. 12:36, 37.

 

Lo que confesamos definitivamente afecta a los demás, tomemos el consejo del Apóstol Pedro en su primera carta capítulo 4 verso 11.

III-       Más recursos en la consejería.

IV-           Conclusión.